09 Apr
09Apr

Queridos hermanos en nuestro Señor Jesucristo, tenemos derecho a realizarnos plenamente en la vida, a fructificar los talentos que hemos recibido, y después de nuestra estadía en la tierra, alcanzar la eterna bienaventuranza. "Pues todos sois hijos de Dios por la fe, que es en Jesucristo. Porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, estáis revestidos de Cristo." Gálatas III, 26. 

Guardemos la ley de Dios, tengamos la fe católica, y vivamos plenamente; gocemos de la verdadera libertad de los hijos de Dios, llevemos el buen olor de Cristo, realizándonos con las aptitudes, cualidades y talentos que hemos recibido del Autor de nuestras vidas. "Muy bien, siervo bueno y fiel; porque fuiste fiel en lo poco, te pondré sobre lo mucho, entra en el gozo de tu Señor." San Mateo XXV, 21. 

Debemos tener una mentalidad católica, estar conscientes de que podemos desarrollarnos totalmente en la tierra, hacer lo que nos apasiona con grande fruto para nuestra salud espiritual, en síntesis, ser un buen católico en el área que Dios nos ha colocado. 

Ver el ejemplo de santo Tomás Moro, abogado con grado de excelencia, dió fruto de sus cualidades, ejemplo de catolicismo práctico; analizar la vida de santa Mónica, de san Juan Bosco, de Santo Domingo Savio, y de nuestros hermanos, los bienaventurados, que alcanzaron la plenitud dando testimonio de su fe, amor, y devoción a la santa Madre Iglesia.       

De gran utilidad es la lectura espiritual, complementada con la frecuencia de los sacramentos, la devoción a la santa Misa, la invocación frecuente de la augusta Madre de Dios; juntamente con el discernimiento de nuestro espíritu, identificar nuestros talentos, ubicarnos en el lugar que nos corresponde, estar al cien por ciento en donde la Divina Providencia tiene nuestro puesto. 

Imploremos el patrocinio de la Santísima Virgen María, roguemos con instancia la intercesión de los Santos, siendo dóciles a la voluntad de Dios nuestro Señor, y haciendo fructificar los talentos que hemos recibido. 

"¿Qué puede dar el mundo sin Jesús? Estar sin Jesús, es grave infierno; estar con Jesús, es dulce paraíso." Imitación de Cristo II, 8, 2. 


Dios te bendiga.



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